A fines de diciembre 1990 obtuve mi título de Médico en la Universidad Nacional de Córdoba

 

Durante dos años fuí practicante en el Hospital Nuestra Señora de la Misericordia  en Córdoba, donde realizaba  una guardia de 12 horas (nocturna) los martes,  en el Servicio de Maternidad, que continué  una vez recibido con el mismo ritmo y que luego, mediante certificados de médicos amigos que falseaban los datos verdaderos, me facilitaron obtener el Certificado de Especialista de la Provincia del Chubut.

      

 

A los pocos meses de recibido conseguí  un puesto  de Médico de Guardia en la Clinica Chutro, Colón  788,  0351 4222470,  pero me  echaron a las pocas guardias  porque les recomendaba médicos de otras clínicas a pacientes de ésta.  

No aplicaba las normas de fidelidad, eficiencia  y   calidad   para con  mi  empleador

Mi padre intercedió por mí e ingresé como Médico de Guardia al Sanatorio Mayo, lugar 

donde él trabajaba desde hacía 23 años , pero también estuve poco tiempo por incumplidor.

También me ayudó en 1993 a montar un consultorio ginecológico con útiles , camillas, etc, de su propiedad para que atendiera en nombre de Clínica del Chateau en la zona sur de la ciudad de Córdoba pero también fuí dado por despedido debido a mi incumplimiento.

 

Deambulé  por varias otras clínicas de segunda categoría durante  dos años, pero de todas tuve que alejarme por diversos motivos. La mayor parte de lo que aprendí en la especialidad  se debe a un  toco-ginecólogo amigo de mi padre que  me adoptó como ayudante.

 

Por ese entonces mi padre estuvo  siempre apoyándome, fué  el único en mi colación de grados, en el verano de 1993, en una reunión familiar 1994, y  hasta en la Noche Buena de 1993.

 

  

     

Y en febrero 1994 intercedió ante mis suegros que alertados por el pediatra que atendía a mi primer hijo, en la misma clínica donde yo trabajaba,  tenía pruebas que maltrataba al niño de meses que tan amorosamente sostengo en mis brazos, querían hacer una denuncia policial y él se humilló , pidió perdón en mi nombre y una vez más me defendió, el mismo hombre al  que años después le retribuiría robándole.

Y en éstas como en la mayoría de las fotos con mi padre y mi novia ( luego esposa) ella aparece siempre a su lado;  y años después y por una falacia que inventó su  egoísmo,  me estimuló a estafarlo con el cuento de la herencia y de su desinterés  por el fallecimiento de m suegro